La xerostomía, más conocida como el síndrome de la boca seca, no es una enfermedad en sí misma sino que es más bien un síntoma de muchas otras enfermedades o un efecto secundario de algunos medicamentos. Así pues, la boca seca se produce cuando hay algún causante externo o interno que disminuye o para la producción de saliva.

La saliva humedece la boca y ayuda a tragar y saborear los alimentos. Además, es nuestro principal aliado contra las caries porqué elimina los restos de comida y evita la acumulación de la placa dental. También ayuda a neutralizar los ácidos de la boca que perjudican el esmalte dental y lo desgastan.

De modo que si tenemos menos saliva en nuestra boca, nuestros dientes y encías tienen más posibilidades de sufrir caries dental y enfermedad periodontal. También se ve afectada nuestra dieta, ya que no podemos degustar los alimentos como solíamos hacerlo e incluso tenemos dificultades para tragar según qué comidas. Las personas con dentaduras completas que sufren xerostomía suelen sufrir una pérdida de adherencia de las prótesis y las notan más sueltas.

Como hemos dicho, la xerostomía puede ocurrir por varios factores. Algunas de las causas más comunes son:

  • Un efecto secundario de algún medicamento: centenares de medicamentos pueden provocar una reducción de la saliva. Analgésicos, medicamentos para la depresión, para el resfriado o para las alergias, entre otros. De hecho, las medicinas son la principal causa de la xerostomía. Las personas mayores suelen tomar un mayor número de medicamentos, motivo por el cual sufren un mayor riesgo de padecer el síndrome de la boca seca.
  • Una complicación de una infección o enfermedad: los problemas de boca seca se dan con más afluencia en las personas con ciertas enfermedades como la diabetes, la anemia, la fibrosis quística, la artritis reumatoide, la alta presión arterial o la SIDA. Algunas infecciones virales, como las paperas, también afectan a la producción de saliva y causar xerostomía.
  • La deshidratación: cualquier patología que comporta la reducción de los fluidos corporales puede causar xerostomía. Éstas incluyen fiebre, exceso de sudor, vómitos, diarrea, pérdida de sangre o deshidratación después de una quemadura solar.
  • Terapia radiológica: la xerostomía es un efecto secundario típico de las terapias radiológicas para tratar cánceres de cuello y cabeza.
  • La remoción quirúrgica de las glándulas salivales: una anormalidad en las glándulas salivales puede requerir su remoción, perjudicando el flujo salival.

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