Una sonrisa con todas las piezas dentales blancas y bien alineadas es lo que muchas personas desean ver cuando se miran al espejo. Existen deficiencias estéticas que afectan a personas que, a pesar de disfrutar de una buena salud bucodental, no están satisfechas con el aspecto de su sonrisa. Para ellas, existen muchos tratamientos de estética dental que pueden ayudar a conseguir una sonrisa perfecta.

De manera natural o bien gracias a la ortodoncia, los dientes bien alineados son sinónimo de una bonita sonrisa. Pero si, cuando sonreímos, mostramos unos dientes amarillentos o con manchas puede ser que se nos quiten las ganas de sonreír. Un blanqueamiento dental es un tratamiento ideal para recuperar el color blanco original del esmalte que, por culpa de determinados alimentos (café, vino, chocolate…) u otras sustancias (tabaco, pintalabios…), se ha ido deteriorando e incluso ha podido quedar manchado. Este tratamiento blanquea los dientes y recupera una sonrisa limpia y brillante en tan solo una sesión.

Pero si, a pesar de tener los dientes bien colocados y con su color original, cuando sonreímos mostramos a los demás alguna pieza dental rota o de un color diferente al resto, también se nos pueden pasar las ganas de sonreír. Por culpa de algún golpe o por morder un alimento demasiado duro, un diente se puede romper o fracturar por alguna parte. Una solución sencilla y rápida para estos casos es la colocación de una carilla dental. Se trata de una fina lámina de porcelana, del mismo color del esmalte, que cubre la parte frontal del diente y devuelve la uniformidad a la sonrisa. Es una solución rápida, discreta y con resultados muy naturales para conseguir una sonrisa de anuncio.

Así nuestra paciente Isabel volvió a sonreír sin complejos. Consulta nuestra sección de testimonios

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