De todas las posibles preguntas que los padres suelen hacerle al odontopediatra, la succión del pulgar es una de las más comunes. Muchos padres se preocupan por este hábito y se preguntan si puede ser perjudicial para la salud de su pequeño.

Lo primero que os tenemos que decir padres es que estéis tranquilos. La succión del pulgar o del chupete es un instinto natural que les hace sentir seguros. Ahora bien, sí que es verdad que puede convertirse en un problema si no se abandona el hábito a partir de los cuatro años.

Problemas potenciales

Aunque los niños dejan de succionarse el pulgar a partir de los dos años, solo deben empezar a preocuparse si siguen haciéndolo más allá de los cuatro años. De no dejar el hábito, a partir de esta edad la succión del pulgar puede empezar a afectar tanto a los dientes permanentes como temporales.

En caso de alargarse en el tiempo, la succión del pulgar puede comportar todos estos problemas:

  • Maloclusión: de alargarse en el tiempo, puede modificar el desarrollo dental y comportar una mala alineación dental. La sobremordida o los dientes torcidos son los problemas más comunes.
  • Defectos de desarrollo del paladar: la mala formación del paladar también es un problema corriente.
  • Problemas de habla: pueden tener problemas con la pronunciación de algunos sonidos, como el ceceo.

Acabar con el hábito

Si tu hijo no deja el hábito por sí solo, hay varias cosas que puedes hacer para ayudarle:

  • Mantenlo distraído: las distracciones mantienen a los niños activos y no les hacen pensar en la necesidad del hábito.
  • Cúbrele el dedo o la mano: ponerles un calcetín o un guante para ir a dormir hace que no quieran chuparse el pulgar.
  • Recompénsale: ponle como objetivo pasar un cierto tiempo sin hacerlo hasta que lo consigue definitivamente. Recompénsalo con ello con pequeños regalos de su agrado.
  • Casos extremos: en casos complejos, el dentista puede crear una férula nocturna o recomendarte una substancia segura de sabor agrio para ponerle en el dedo y que no quiera succionarlo.

Si tienes cualquier duda, coméntasela con el odontopediatra de Centro Dental Pedralbes en la próxima visita a la clínica dental.

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