A lo largo de estos últimos 30 años, los implantes dentales se han convertido en el tratamiento revolucionario de la odontología. No sólo su surgimiento supuso un gran avance, también todas las mejoras que se les han ido aplicando gracias a estudios e investigaciones. Ahora, ofrecen una gran oportunidad a los pacientes sin uno o más dientes: les ayudan a recuperar la funcionalidad, la estética y la seguridad en sí mismos. Mostrar una sonrisa sana y agradable a los demás revitaliza nuestro interior y nos coloca más cerca del alcance de la felicidad. Los implantes dentales han sido la alegría de miles de personas en todo el mundo, que han visto como su autoestima remontaba.

Pero un tratamiento de implantes dentales no sería posible sin el proceso de oseointegración. Todos sabemos que se trata de pequeñas piezas de titanio que se insertan en el interior del hueso maxilar y que, de este modo, actuarán como raíz de los nuevos dientes artificiales. Posteriormente, se colocarán prótesis sobre los mismos implantes que simularan una dentadura natural. Estas son las dos fases principales de un tratamiento impantológico y, entre ellas, se sitúa el proceso de oseointegración. ¿De qué se trata exactamente? ¿Por qué es tan necesario?

La oseointegración se lleva a cabo cuando las células del hueso del maxilar se adhieren directamente a la superficie de titanio, fijando el implante directamente a dicho hueso. Fue el investigador sueco Per-Ingvar Bränemark quien, en la década de 1960, descubrió este proceso por primera vez, y concluyó que “la colocación de implantes dentales en los maxilares a través de procedimientos quirúrgicos controlados les permite oseointegrarse”. Este proceso es esencial para determinar el éxito de un tratamiento de implantes dentales y para poder colocar, posteriormente, las restauraciones dentales que simularán la corona de los nuevos dientes del paciente.

Cabe recordar que toda persona puede acceder a un procedimiento implantológico si: quiere sustituir un diente perdido, tiene grandes huecos entre los dientes, está parcialmente desdentado o lo está totalmente. Muchos pacientes se preguntan si los implantes dentales puede provocar alergias al tratares de un cuerpo “extraño” insertado en el organismo. Desde Centro Dental Pedralbes queremos recordar que el titanio es un material biocompatible que, hasta ahora, no ha provocado ningún rechazo. De hecho, la alergia al titanio es muy inusual. De los miles de pacientes que se han sometido al tratamiento, más del 90% de los casos han alcanzado el éxito en los resultados.

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