Sabemos que la higiene dental es nuestra mejor aliada para evitar problemas dentales y enfermedades severas. De hecho, es la única medida de prevención eficaz ante la caries dental, la gingivitis y la periodontitis, las patologías más frecuentes en la actualidad. Estas afecciones, que son más comunes en adolescentes y adultos excepto la caries, pueden incluso provocar la pérdida de los dientes naturales. Aunque hoy en día existen muchos tratamientos de restauración (capaces de adaptarse a las necesidades de todo el mundo), nunca es bueno perder las piezas dentales. Los dentistas de Centro Dental Pedralbes siempre intentan conservar todas las estructuras posibles antes de recurrir a un tratamiento invasivo, y lo hacen insistiendo en la importancia de una buena limpieza en el domicilio. Pero hay algo más: la limpieza interdental.

La mayoría de profesionales de la odontología tienen muy claro que la higiene oral es fundamental, pero a veces se olvidan de insistir en la limpieza interdental, que es igual de importante. De hecho, debería formar parte de los hábitos orales que se lleva a cabo cada día. Este procedimiento, que puede hacerse de la mano de cepillos interdentales o bien del hilo o la seda dental, es muy útil para remover la placa bacteriana que queda entre los dientes y en los demás rincones de la boca en los que el cepillo convencional no es capaz de llegar. Con la ayuda de los materiales mencionados, podremos lograr unos mejores resultados y evitar, sobre todo, cualquier indicio de enfermedad periodontal. ¿Cómo se utilizan los cepillos interdentales y el hilo dental?

  1. Cepillos interdentales: están diseñados, sobre todo, para aquellos pacientes con poca habilidad y destreza para usar el hilo dental y para aquellas personas portadoras de prótesis fijas o de brackets ortodóncicos. En el mercado existen varios tipos de cepillos interproximales, aunque la mayoría son cónicos y tienen un mango para facilitar el acceso a zonas difíciles. Dado que también hay cepillos helicoidales y monopenacho, será tu dentista quien te informará sobre cuál es el más adecuado para ti.
  2. Hilo dental: lo recomendable es cortar de 40 a 50 cm de hilo, enrollar las puntas alrededor de los dedos medios y manipularlo suavemente. Entre ambas manos debes dejar unos 5-7 cm, que serán los que recorrerán todos los espacios para eliminar las bacterias y retirar restos de alimentos que hayan podido almacenarse allí. Los niños también pueden usar el hilo dental pero, hasta los siete años, deben contar con la ayuda de sus padres.

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