Hay muchos pacientes que sólo acuden al dentista cuando detectan algún problema en su boca. Los más comunes son el sangrado y la inflamación de las encías, la acumulación de sarro… Sin embargo, una visita regular al odontólogo puede ayudar a prevenir este tipo de complicaciones para evitar su aparición.

Generalmente los adultos son los que visitan con menos frecuencia al dentista. Esto se debe, entre otras causas, a que la mayoría de tratamientos se realizan durante la infancia o la adolescencia, cuando los niños van acompañados de sus padres. Aunque hay otros factores que retrasan la visita al dentista, como la ansiedad dental. Los profesionales de Centro Dental Pedralbes disponen de distintas técnicas para ayudar a los pacientes que sufren este tipo de fobia. Otros factores más cotidianos suelen ser la falta de tiempo o el coste de algunos tratamientos.

Además, muchos pacientes no son realmente conscientes de la importancia de visitar al dentista. Muchas enfermedades periodontales presentan unos primeros síntomas que son prácticamente invisibles a simple vista. Por ello, se recomienda acudir a la consulta un mínimo de dos veces al año, para que el dentista pueda evaluar de forma continuada el estado de nuestra salud bucodental.

Una exploración profesional puede detectar complicaciones como la caries o el sarro que se nos pueden pasar por alto tras el cepillado. El dentista revisará dientes y encías con profundidad, así como otras partes de gran importancia en nuestra boca como la lengua y la garganta. En caso de detectar alguna infección, determinará que tratamiento hay que tomar.

Entre visita y visita es fundamental mantener una buena higiene bucodental. La limpieza de nuestra boca debe ser completa día a día. Por ello es recomendable seguir tres etapas: la primera es un cepillado diario, de una duración mínima de dos minutos y con un cepillo adecuado. La segunda fase es el enjuague bucal, que será distinto en función de nuestro tipo de boca. Generalmente, se recomienda que contenga flúor para combatir la acumulación de placa en la boca. Por último, la tercera etapa consiste en el uso del hilo dental. Con estos pasos realizaremos una limpieza completa de nuestra boca y será más probable que el dentista no detecte ninguna complicación en la próxima visita.

Así, visitar al dentista de manera regular cada año es algo fundamental para mantener una buena salud bucodental durante toda la vida. El profesional sabrá orientarnos si tenemos dudas sobre nuestra salud dental, así como eliminar los problemas que puedan aparecer. Pero lo más importante es no esperar a que aparezca un problema en nuestra boca, sino anticiparnos, algo que se consigue con una exploración profesional de vez en cuando.

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