La periimplantitis es una de las principales complicaciones en pacientes con implantes. Si no se detecta y trata a tiempo, puede provocar la pérdida del implante dental. ¿Cómo prevenir la periimplantitis?

La periimplantitis consiste en una inflamación de los tejidos que rodean el implante dental, provocando una debilitación del soporte óseo del implante.

El peligro de este tipo de complicaciones es que suponen la inflamación de los tejidos que rodean el implante dental. De hecho en las primeras fases de la periimplantitis la inflamación sólo afecta a los tejidos blandos, lo que se conoce como mucositis. Pero si no se detecta ni trata a tiempo la mucositis evoluciona a periimplantitis. En este caso es cuando puede suponer el fracaso del implante.

Los principales síntomas de esta patología son el enrojecimiento de la mucosa que rodea el implante y el sangrado. Otros síntomas de periimplantitis pueden ser dolor o movilidad en el implante dental. En la mayoría de casos, el origen se encuentra en la acumulación de biofilm oral o placa bacteriana alrededor de los implantes dentales. Pero en algunos casos también puede deberse a una mala colocación del implante o bien a una mala osteointegración. Es decir, una mala adaptación del implante al hueso maxilar.

Claves para prevenir la periimplantitis

Si no es tratada a tiempo, la periimplantitis puede provocar la pérdida del implante dental. Por ello en caso de ser portador de implantes dentales, conviene seguir las siguientes pautas para prevenir el desarrollo de esta patología:

  • Higiene bucodental. La rutina de limpieza en la zona que rodea el implante debe ser la misma que en resto de piezas dentales. Una de las principales causas del fracaso de los implantes dentales es una higiene oral deficiente. Por ello, recomendamos mantener una buena rutina de higiene oral. Esto se basa en el cepillado diario, después de cada comida y durante dos o tres minutos. También es importante complementar el cepillado con otras técnicas, como el enjuague bucal o el hilo dental.
  • Visitar al odontólogo. Las visitas a la consulta son fundamentales para mantener la boca sana. Mediante una radiografía dental se pueden detectar problemas en los implantes dentales.
  • Hábitos perjudiciales. Algunos hábitos perjudiciales, como el tabaquismo, están directamente relacionados con el fracaso de los implantes dentales. Así, se recomienda abandonar estos hábitos, ya que también se relacionan con patologías orales graves como el cáncer oral.

Los implantes dentales son una de las soluciones más seguras y duraderas para reponer la pérdida de una pieza dental. Para evitar complicaciones como la periimplantitis, conviene mantener la boca sana día a día. También es importante acudir con regularidad al dentista. De este modo podrás sonreír, hablar, masticar… Sin recordar que llevas un implante dental.

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