Preguntas frecuentes acerca de los implantes dentales

A lo largo de los últimos años, la odontología ha visto cómo diferentes tratamientos se han incorporado en su carta de servicios. La estética dental ha sufrido un gran boom y muchos pacientes se han sometido a tratamientos restauradores para recuperar su sonrisa. Ir por la vida sin dientes ya no es una opción. Entre las existentes, como las prótesis fijas o las dentaduras postizas, los implantes dentales han pasado a ocupar la primera posición en prioridad: como ya debes saber, se trata de unas pequeñas piezas de titanio que se insertan en el hueso del maxilar y que funcionan como una raíz artificial. Una vez integradas en el hueso, sobre estas piezas se coloca una corona dental, que es prácticamente igual que los dientes naturales. Así, el paciente recupera la funcionalidad pero también la estética de su dentadura. Aunque parece estar muy claro, a veces surgen preguntas… Desde Centro Dental Pedralbes te respondemos las dudas más frecuentes sobre implantes dentales:

  • ¿En qué me pueden ayudar los implantes dentales? Te ayudan, principalmente, a sonreír de nuevo, sin complejos ni inseguridades. Los implantes dentales te permiten enseñar los dientes en cualquier situación, sin que tengas la necesidad de ocultar tus emociones. Pero, además, te ofrecen la posibilidad de comer todo tipo de alimentos de nuevo, de morder con fuerza y, en definitiva, de hacer una vida normal. La falta de dientes no es saludable, tenlo siempre presente.
  • ¿Qué función tengo como paciente?
    Algunos pacientes creen que no tienen ningún tipo de papel ni antes, ni durante, ni después del tratamiento. Pero no es así. El paciente debe mostrarse activo, colaborativo y estar al tanto de su evolución. Es importante acudir a todas las citas, cuidar correctamente la boca, cepillarse los dientes al menos dos veces al día, programar visitas a la clínica cuando sea necesario y consultar todo tipo de dudas al equipo. Además, por supuesto, de seguir las instrucciones del profesional en cada fase.
  • ¿Cuáles son los riesgos y complicaciones de un tratamiento de implantes dentales?
    Entre los riesgos y complicaciones de una cirugía implantológica podemos incluir: el sangrado, las infecciones, el fallo en la osteointegración, lesiones en el maxilar o lesiones en los nervios o músculos cercanos a la zona de intervención. Para evitarlos, lo mejor es contactar con una clínica dental especializada y que te inspire confianza. Una buena praxis es siempre una garantía de buenos resultados.
  • ¿Cómo me preparo para la cirugía?
    Prepararse para la cirugía de implantes dentales es muy sencillo. Sólo tienes que informar al dentista de tu situación médica general, llevar ropa cómoda al consultorio, tomar los antibióticos recetados e ir acompañado a la cita.

El periodonto y la placa bacteriana

La enfermedad periodontal es una de las afecciones más comunes en la actualidad. Muchos son los pacientes que acuden a Centro Dental Pedralbes con síntomas de gingivitis, la inflamación de las encías que caracteriza las primeras fases de la patología. Si no se trata adecuadamente, puede evolucionar y convertirse en periodontitis, que son los estadios más avanzados que podrían incluso causar la pérdida de dientes naturales. Posiblemente ya conozcas las implicaciones de estas enfermedades, sus causas, sus consecuencias y la manera de prevenirlas (te lo hemos contado en artículos anteriores), pero estamos seguros que nunca nadie te ha contado qué es el periodonto, el lugar dónde aparecen, ni la placa bacteriana. Para comprender las patologías periodontales es imprescindible conocer estos dos términos:

  1. El periodonto: se trata del aparato de inserción de los dientes, justo el lugar preciso en donde éstos se unen con el hueso de los maxilares. ¿Qué estructuras lo componen? El periodonto está integrado por las encías, el ligamento perdiodontal, el hueso alveolar y el cemento radicular.
  2. La placa bacteriana: es un conjunto de bacterias que, agrupadas, han formado una película y se han adherido a la superficie de los dientes. Estos microorganismos (sabemos que hay más de 700 tipos de bacterias en la boca) se apoderan de nuestras piezas dentales y acaban siendo los principales causantes de las enfermedades periodontales. Su acumulación provoca gingivitis y su permanencia, periodontitis.

Así pues, podríamos resumir que el periodonto es la víctima y la placa bacteriana el agresor. ¿Cómo podemos detectar la presencia de placa bacteriana en el periodonto, entonces? Muy fácil: si programas visitas a la clínica dental cada seis meses, tu dentista será capaz de identificarla y, posteriormente, el higienista dental procederá a removerla. Recuerda que, si está presente, lo mejor es eliminarla cuanto antes. No obstante, desde casa también la puedes detectar. Si no la aprecias a simple vista, cómprate un revelador de placa: lo puedes encontrar en forma de pastillas o de gel, que se disuelven en la boca y cubren los dientes. Si existe placa, las piezas dentales se teñirán de rosa. Ya localizada, puedes insistir en esas zonas con tu cepillo dental.

A pesar de todo lo expuesto, lo más importante es la prevención. Cepillarse los dientes dos veces al día, usar hilo dental, consumir enjuagues bucales si el profesional te lo indica y utilizar el limpiador lingual son medidas esenciales, que deben formar parte de tu rutina. No olvides que, para evitar las enfermedades periodontales, lo mejor es la prevención.

La limpieza interdental

Sabemos que la higiene dental es nuestra mejor aliada para evitar problemas dentales y enfermedades severas. De hecho, es la única medida de prevención eficaz ante la caries dental, la gingivitis y la periodontitis, las patologías más frecuentes en la actualidad. Estas afecciones, que son más comunes en adolescentes y adultos excepto la caries, pueden incluso provocar la pérdida de los dientes naturales. Aunque hoy en día existen muchos tratamientos de restauración (capaces de adaptarse a las necesidades de todo el mundo), nunca es bueno perder las piezas dentales. Los dentistas de Centro Dental Pedralbes siempre intentan conservar todas las estructuras posibles antes de recurrir a un tratamiento invasivo, y lo hacen insistiendo en la importancia de una buena limpieza en el domicilio. Pero hay algo más: la limpieza interdental.

La mayoría de profesionales de la odontología tienen muy claro que la higiene oral es fundamental, pero a veces se olvidan de insistir en la limpieza interdental, que es igual de importante. De hecho, debería formar parte de los hábitos orales que se lleva a cabo cada día. Este procedimiento, que puede hacerse de la mano de cepillos interdentales o bien del hilo o la seda dental, es muy útil para remover la placa bacteriana que queda entre los dientes y en los demás rincones de la boca en los que el cepillo convencional no es capaz de llegar. Con la ayuda de los materiales mencionados, podremos lograr unos mejores resultados y evitar, sobre todo, cualquier indicio de enfermedad periodontal. ¿Cómo se utilizan los cepillos interdentales y el hilo dental?

  1. Cepillos interdentales: están diseñados, sobre todo, para aquellos pacientes con poca habilidad y destreza para usar el hilo dental y para aquellas personas portadoras de prótesis fijas o de brackets ortodóncicos. En el mercado existen varios tipos de cepillos interproximales, aunque la mayoría son cónicos y tienen un mango para facilitar el acceso a zonas difíciles. Dado que también hay cepillos helicoidales y monopenacho, será tu dentista quien te informará sobre cuál es el más adecuado para ti.
  2. Hilo dental: lo recomendable es cortar de 40 a 50 cm de hilo, enrollar las puntas alrededor de los dedos medios y manipularlo suavemente. Entre ambas manos debes dejar unos 5-7 cm, que serán los que recorrerán todos los espacios para eliminar las bacterias y retirar restos de alimentos que hayan podido almacenarse allí. Los niños también pueden usar el hilo dental pero, hasta los siete años, deben contar con la ayuda de sus padres.

El cuidado de la boca con brackets metálicos

Aunque la ortodoncia estética ha avanzado posiciones y ha aumentado en popularidad, los brackets metálicos aún son la opción más deseada para determinados pacientes. Los adultos que quieran disimular su tratamiento suelen preferir opciones como Invisalign, la ortodoncia lingual o los brackets cerámicos. Son más cómodos, prácticamente no se perciben en el interior de la boca y los demás ni los ven. Son ideales para situaciones en las que nuestro nivel de autoconfianza debe estar al 100%. De llevar aparatos convencionales, no sería posible comunicarnos libremente con los demás. No obstante, mostrar una sonrisa metalizada entre niños y adolescentes no es tan grave, y los tratamientos en estas edades son mucho más efectivos si se realizan mediante brackets metálicos. Los dentistas de Centro Dental Pedralbes te dan algunas pistas para cuidar de la boca durante el procedimiento.

  • Durante los primeros días tras la colocación de los aparatos, el paciente puede sentir incomodidad y molestias. No obstante, una vez se crea el hábito y la boca se acostumbra a ellos, los dolores desaparecen. Si persisten, lo mejor es programar una visita a la clínica dental y solucionarlo.
  • A lo largo del tratamiento también puede ocurrir que una pieza se desprenda. Cuando no atañe a los molares puedes esperarte hasta la próxima cita, pero si lo hace, es aconsejable que llames al consultorio y programes una visita más inmediata. Recuerda que, si hay peligro de deglución o aspiración del bracket, incluso podría ser necesario llamar al servicio de urgencias.
  • En cuanto a la alimentación, se recomienda seguir, al menos durante los primeros días, una dieta blanda. Evita los alimentos con mucho azúcar, ya que los restos de comida (más fáciles de retenerse entre los arcos o los brackets) pueden favorecer la aparición de caries dentales. Por otro lado, se aconseja abandonar hábitos dañinos que puedan entorpecer el tratamiento, como morderse las uñas, bolígrafos u otros objetos; podrían romper el aparato y alargar la obtención de resultados.
  • Recuerda que la higiene dental es muy importante cuando llevamos brackets metálicos. El cepillado debe durar más de dos minutos y debe realizarse después de cada comida, especialmente al acabar la cena, antes de acostarse. No te olvides de cepillar todas las superficies del diente y, asimismo, de utilizar otros utensilios de limpieza particulares, como limpiadores linguales, cepillos interdentales o enjuagues bucales. Coméntalo con tu dentista, él té indicará qué productos son los adecuados para ti.

¿Qué son las bolsas periodontales?

Hemos hablado muchas veces de la enfermedad periodontal y de las consecuencias que puede provocar en nuestra cavidad oral y en el resto del organismo. De hecho, sabemos que es la patología más frecuente, sobre todo en pacientes adultos, después de la caries dental y del resfriado común, que se disputan la primera posición. Vemos que su prevalencia es destacable y que, en este sentido, las medidas de prevención se convierten en esenciales. No obstante, para tratar la enfermedad periodontal a tiempo y poder controlarla, hace falta que el paciente la comprenda y sepa detectarla. Uno de los conceptos más difíciles de entender es el de ‘bolsa periodontal’, las protagonistas cuando hablamos de periodontitis. ¿Qué son exactamente las bolsas periodontales?

Los dentistas en Centro Dental Pedralbes son especialistas en periodoncia y, por lo tanto, en el tratamiento de este tipo de enfermedades. Ellos definen las bolsas periodontales como surcos gingivales profundos, es decir, son fisuras patológicas que se sitúan entre la parte interna de la encía y la superficie del diente. La profundización de estas bolsas nos lleva a la destrucción de los tejidos de soporte y a la movilidad de los dientes, convirtiendo el paciente en un sujeto susceptible a perder las piezas dentales. Existen tres tipos de bolsas periodontales en función de su nivel de afectación: las simples, que sólo abarcan una cara del diente, las compuestas, que abarcan dos o más caras, y las complejas, que abarcan una superficie diferente al sitio en el que se originaron.

También podemos clasificar las bolsas periodontales según la posición que ocupan: supraóseas, cuyo fondo está por arriba de la cresta ósea, e intraóseas, cuyo fondo está por debajo de la cresta ósea. Vemos, entonces, que estas fisuras pueden abarcar una, dos o más superficies del diente y poseer diferentes profundidades. Su presencia en la cavidad oral puede detectarse a través de estos síntomas: encía engrosada y rojiza, hemorragia gingival o supuración, movilidad dentaria o formación de diastemas y dolor localizado y profundo en el hueso. Si el paciente percibe alguno de estos síntomas, lo mejor que puede hacer es programar una visita con el dentista, que evaluará su situación particular y establecerá un diagnóstico completo.

Cabe tener en cuenta que las bolsas periodontales están repletas de microorganismos y sus productos, de líquido gingival, de restos de alimentos, de mucina salival, de células epiteliales descamadas y leucocitos; un popurrí de sustancias que no son nada buenas para nuestra salud bucodental.