Alcohol y salud bucal

Sabemos que el alcohol es una de las sustancias de abuso y adicción más extendidas en el mundo. De hecho, el alcoholismo es una enfermedad crónica y, en la mayoría de los casos, incluso puede aumentar con el tiempo. Lo más desagradable de todo es que, al ser una droga legal, nos olvidamos de sus efectos dañinos y nos percatamos de la progresión de la enfermedad hasta que la adicción es muy patente. Aunque el tabaco es más perjudicial para la salud – puesto que está asociado a muchas enfermedades –, el alcohol puede generar graves consecuencias para nuestro organismo. Y, además, está directamente relacionado con la salud bucal y algunas patologías graves. Los dentistas de Centro Dental Pedralbes quieren recordar los efectos que tiene el alcoholismo sobre los dientes, las encías y los demás elementos de la boca.

Las consecuencias del consumo de alcohol

A pesar de que su relación es menos evidente que la del tabaquismo, el alcohol está directamente relacionado con trastornos y patologías de la cavidad oral. Veamos cuáles son los efectos más comunes que el alcoholismo produce sobre la salud bucal:

  • Las bebidas alcohólicas coloradas, como el vino o la sangría, generan defectos estéticos en los dientes. De hecho, pueden ser el principal causante de manchas y tinciones varias que comprometen la imagen de la sonrisa. No obstante, cuando esto ocurre, tenemos tratamientos de odontología estética que están a nuestro alcance. Lo más grave y que debe llamar nuestra atención son las consecuencias que puede tener el abuso de alcohol en nuestra salud bucal, en la aparición de graves enfermedades.
  • Cuando entran en contacto con la mucosa oral, este tipo de bebidas pueden provocar alteraciones en su morfología en forma de atrofia epiletal, que se vuelve más vulnerable a efectos cancerígenos. La verdad, cabe señalar que muchos cánceres orales, de garganta y de laringe, son atribuidos al consumo frecuente y excesivo de bebidas con alcohol. Se trata de una de las enfermedades más agresivas que existen.
  • El alcohol también reduce la producción de saliva en la boca, algo que deshidrata la boca y aumenta la cantidad de placa bacteriana, que se acumula en los rincones menos accesibles. Esta situación puede causar enfermedad periodontal y favorecer la aparición de mal aliento.
  • Además del etanol que contienen estas bebidas, hay que sumarles los azúcares, que alimentan las bacterias que persisten en la cavidad y bucal y, como consecuencia, ponen al paciente en una situación de mayor riesgo de contraer caries dentales.

¿Cuándo aparece la placa bacteriana?

La higiene oral es una preocupación que está cada vez más presente en el sí de la sociedad. La mayoría de familias ya insisten a sus hijos, desde edades tempranas, en lavarse los dientes al menos dos veces al día. El mejor momento es después de cada comida, cuando la boca está repleta de restos de alimentos y es más propensa a que los microbios se instalen en su interior. Todos sabemos que, si no nos lavamos bien los dientes, las bacterias los atacan y, además, irritan las encías. Pueden provocar caries dentales e incluso enfermedades más severas, como la gingivitis y la periodontitis. Los dentistas de Centro Dental Pedralbes quieren ofrecerte más información acerca de la placa bacteriana y las patologías que puede conllevar su acumulación.

¿Qué es la placa bacteriana?

Se define como placa bacteriana a aquella película incolora, pegajosa compuesta por microbios y azúcares que se forma y adhiere constantemente en la superficie de los dientes. Si no se retira diariamente, puede endurecerse y convertirse en sarro. En este momento, es necesaria una limpieza dental profesional que pueda limpiar cada rincón de la cavidad bucal. De hecho, es esencial realizarse una cada seis meses, puesto que la higiene oral en casa no es del todo suficiente.

Las enfermedades que provoca

La enfermedad más común que puede causar la acumulación de placa bacteriana es la caries dental, que actualmente es tan frecuente como el resfriado. Se trata de una patología infecciosa, causada principalmente por los residuos que provienen de nuestra dieta, de los alimentos que ingerimos cada día. Las bacterias de la placa utilizan el azúcar de las comidas y lo convierten en ácidos que, al ser muy potentes, disuelven el esmalte. En los estadios más avanzados, la caries dental puede destruir los tejidos internos; por eso es importante contactar con el profesional ante el mínimo indicio de dolor.

Por otro lado, la acumulación de placa bacteriana también puede causar enfermedad de las encías. Los microbios irritan las encías alrededor de los dientes y puede originar:

  • Gingivitis: inflamación del tejido gingival que provoca que las encías sangren y el paciente sienta dolor.
  • Enfermedades peridontales que, además de infectar las encías, afectan a los tejidos que soportan los dientes (el hueso).
  • En los estadios más avanzados, cuando la gingivitis ha evolucionado en periodontitis y los tejidos de soporte de las piezas dentales están tremendamente afectados, podemos llegar a la pérdida de dientes.

Morderse las uñas y sus efectos en los dientes

Morderse las uñas – u onicofagia – es un hábito que tiene consecuencias negativas especialmente para los dientes. Muchas son las personas que no lo han dejado de hacer desde la infancia, bien sea porque nadie les ha insistido en ello, o porque no conocen sus efectos adversos. Además de comprometer la estética de las manos, morderse las uñas puede causar verdaderos estragos en la salud bucal. En la actualidad, afecta a una parte importante de la población: un 30% de niños, un 45% de adolescentes, un 25% de adultos jóvenes y un 5% de adultos mayores. Los dentistas en Centro Dental Pedralbes quieren insistir en lo perjudicial de este hábito y, por ello, exponen sus efectos en los dientes. ¿Cuáles son las consecuencias de morderse las uñas?

  1. La arcada, las encías y el paladar pueden deformarse por el gesto repetitivo del dedo en la boca y la fuerza que se emplea desde la mandíbula.
  2. El hábito puede ocasionar daños en las encías, favoreciendo así la generación de inflamaciones y el desarrollo de la enfermedad de las encías, también conocida como gingivitis.
  3. Pueden aparecer infecciones bacterianas como las aftas o el herpes bucal.
  4. Puede aumentar el número de caries dentales en la boca.

Aunque afecta a todo el mundo, el hábito de morderse las uñas es especialmente perjudicial para aquellas personas que se han sometido a un tratamiento de restauraciones dentales. Las carillas de porcelana, las coronas de composite, los empastes… Este tipo de materiales son susceptibles a la alta presión a la que están sometidos al entrar en contacto con las uñas. De hecho, hemos visto como algunos pacientes han acudido a nuestra clínica con:

  1. Carillas de porcelana descementadas, que se han desprendido de la superficie de los dientes mientras el paciente se mordía las uñas. Cuando esto ocurre, se pueden volver a cementar, pero si el hábito se mantiene, esta circunstancia podría repetirse de nuevo.
  2. Carillas de porcelana y restauraciones de composite fracturadas que también se pueden reparar en la clínica dental.
  3. Restauraciones de cualquier tipo totalmente rotas. Cuando esto ocurre, es preciso diseñar de nuevo la restauración, algo que añade un coste adicional al tratamiento, tanto económico como estético.

Los dentistas en Centro Dental Pedralbes insisten en procurar dejar el hábito lo antes posible, incluso antes de llegar a la edad adulta. Así, será más fácil dejar de morderse las uñas y evitar todas sus consecuencias.

La relación entre la periodontitis y el ictus

La enfermedad periodontal es una de las patologías más frecuentes que padecen, sobre todo, los pacientes adultos. Después de la caries y el resfriado común, es una afectación que no ha cesado de evolucionar: de los estadios más simples a los más avanzados, convirtiéndose en una de las primeras causas de pérdida de dientes. ¿Qué es exactamente esta enfermedad? La periodontitis es un tipo de infección que afecta directamente a los tejidos que rodean y dan soporte a las piezas dentales: las encías. Suele empezar por un proceso de gingivitis que, al no tratarse correctamente, evoluciona hacia la periodontitis mencionada. Es en esta fase cuando la infección llega hasta el hueso de soporte de los dientes y daña su interior.

Una vez aclarada la definición de esta patología, veamos qué relación tiene con el ictus. Según ha publicado el diario ABC, las enfermedades periodontales podrían incrementar en un 40% el riesgo de padecer este accidente cerebrovascular. Como informa el mismo diario, los pacientes que sufren periodontitis segregan bacterias en la sangre que pueden llegar a movilizar la placa ateroma y desencadenar el ictus, que también tiene una mayor incidencia en aquellas personas mayores que tienen una salud bucodental delicada. A pesar de esta gran novedad, Blas Noguerol, coordinador del libro Patología Periodontal y Cardiovascular, ha explicado que “aunque los mecanismos que justificarían la relación entre las enfermedades periodontales y el ictus son los mismos que para el infarto, la evidencia no es tan consistente, pues hay menos evidencia basada en artículos científicos”.

Miguel Carasol, director del Comité Científico de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), también tuvo algo que decir ante esta información: “Actualmente se sabe que una persona con periodontitis tiene 1,6 veces más riesgo de sufrir un ictus que las personas sanas periodontalmente o con gingivitis. Este riesgo no es muy elevado, pero el problema es que estamos hablando de enfermedades muy frecuentes y con graves consecuencias para el paciente, muy especialmente en el ictus. Hay que tener en cuenta que, según estudios muy recientes, casi la mitad de los americanos adultos mayores de 30 años padecen periodontitis moderado o severa”.

Desde Clínica Dental Pedralbes queremos recordar que la mejor manera de prevenir las enfermedades periodontales es a través de las visitas regulares al consultorio. Los profesionales recomiendan que, al menos una vez cada seis meses, el paciente acuda al dentista para hacerse una revisión completa. Además de ello, es necesario abandonar hábitos como el tabaco o el exceso de alcohol, como también llevar a cabo una correcta higiene oral. Controlar la periodontitis es reducir el riesgo de padecer un ictus.