Los buenos hábitos de higiene bucodental en los niños y los bebés son muy importantes para que sus dientes y encías se desarrollen correctamente y se consiga evitar problemas en el futuro. La prevención es fundamental y los buenos hábitos se deben adquirir incluso antes de que empiecen a salir los primeros dientes. En el caso de los bebés, es muy importante realizar una higiene diaria de las encías.

Así que no es necesario esperar a que salgan los primeros dientes para realizar una completa higiene bucodental y es recomendable cuidar las encías para que sus dientes de leche y los definitivos se desarrollen sanos y fuertes. Para realizar la higiene bucodental en los bebés, hay que realizar unos procedimientos de limpieza muy simples, pero fundamentales, para evitar la aparición de caries. A los pocos días de vida, ya hay que empezar a limpiar las encías, sobre todo después de la toma de leche, para eliminar los posibles restos que puedan acumularse en la boca y la lengua.

Para limpiar los rodetes gingivales en los bebés, se debe utilizar una gasa húmeda o la punta de un pañito limpio humedecido en agua, envolverlo en el dedo y frotarlo suavemente por las encías y la lengua. Cuando salgan los primeros dientes de leche, ya se puede utilizar un cepillo de cerdas suaves para niños pero todavía no es necesario usar pasta dental.

A medida que vayan creciendo, deben ir acostumbrándose a cepillarse los dientes tres veces al día, después de las comidas,  pero sobretodo antes de ir a dormir y después del desayuno. Y, además de una correcta higiene dental, es recomendable que los niños visiten una vez al año el odontopediatra para revisar el estado de los dientes y anticiparse a posibles problemas en el futuro.

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