Precauciones tras la extracción de una pieza dental

Aunque no sea del agrado de paciente y dentista, hay situaciones en las que no hay más remedio que extraer una pieza dental dañada o defectuosa. La causa más común que obliga a realizar una exodoncia es la destrucción de la pieza dental debido a la caries o a una infección crónica. También, a veces, es necesario extraer alguna pieza dental para facilitar la colocación de una prótesis o durante tratamientos de ortodoncia en los hay una gran falta de espacio.

Una extracción dental puede ser una intervención más o menos compleja según la posición, el tamaño o el estado de la pieza dental a retirar. Tras la intervención, es habitual que el odontólogo prescriba analgésicos, antiinflamatorios o antibióticos para disminuir las molestias y facilitar la recuperación. Por el efecto de la anestesia, hay que tomar precauciones en las horas posteriores a la intervención ya que el paciente, al tener los labios y la lengua insensibilizados, podría morderse sin sentir dolor. Por eso, se recomienda no comer durante este intervalo de tiempo y, una vez desaparecidos los efectos de la anestesia, comer alimentos fáciles de masticar y de deglutir.

Tras una exodoncia es fundamental extremar la higiene bucodental si se quiere evitar una posterior infección. Hay que cepillarse los dientes con cuidado, con un cepillo de dientes suave y vigilando especialmente al pasar por la zona afectada. También se pueden realizar enjuagues con clorhexidina. El sangrado de la encía no debe prolongarse demasiado. En el caso que persista o se noten signos de infección (inflamación, dolor agudo y constante…) se debe acudir de nuevo al odontólogo. Para facilitar una correcta coagulación de la zona afectada, los pacientes fumadores han de evitar fumar durante las 24 horas posteriores a la extracción.

La caries en los dientes de leche

Existe la creencia que la caries en los dientes de leche no necesita ser tratada ya que, con el tiempo, las piezas afectadas van a ser sustituidas por los dientes definitivos. ¡Gran error! La caries durante los primeros años de vida puede tener efectos muy negativos para los dientes de los niños y debe de ser tratada igual que se trataría esta afectación dental en un paciente adulto.

Es una equivocación no acudir al odontopediatra y pensar que, cuando el diente de leche caiga, el problema se solucionará solo. Esto solo ayuda a agravar la situación. Los estudios y los años de experiencia han demostrado que existe una estrecha relación entre las caries en los dientes de leche y la caries en la dentadura definitiva. Es más, se puede afirmar que un niño que no ha sido tratado de las caries en sus dientes de leche será probablemente un niño con caries en los dientes permanentes y, con el paso de los años, un adulto con muchos problemas dentales.

A los niños les encantan los caramelos, los dulces, el chocolate… una serie de alimentos que favorecen la aparición de caries. No es necesario privarles de lo que más les gusta pero sí que es muy importante que no abusen de las golosinas ni de las bebidas azucaradas, por ejemplo. Además, es fundamental que adquieran, desde pequeños, unos buenos hábitos de higiene bucodental para minimizar los riesgos. En los dientes de leche, la caries es muy agresiva y avanza rápidamente ya que el esmalte es más delgado que en los dientes definitivos y el nervio está más próximo a la superficie.

El Dr. Francesc Abella, en la XII Conferencia Internacional Dental Spaghetti de Polonia

El pasado sábado, 9 de marzo, el doctor Francesc Abella, odontólogo del Centro Dental Pedralbes, fue uno de los participantes de la XII Conferencia Internacional DENTAL SPAGHETTI que tuvo lugar en Cracovia (Polonia).

El doctor Francesc Abella, máster en Endodoncia participó en una jornada de debate con el lema “Dilemas entre la estética y la oclusión – diferentes opiniones y soluciones” y ofreció su ponencia acerca de las nuevas indicaciones y posibilidades de las aplicaciones en endodoncia y restauración odontológica.

Esta jornada internacional reunió, en la ciudad polaca de Cracovia, a profesionales de todo el mundo y conferenciantes de Francia, Italia o Grecia, además de nuestro compañero del Centro Dental Pedralbes que habitualmente participa en numerosos congresos nacionales e internacionales y ha realizado varias publicaciones en revistas nacionales e internacionales de alto impacto en Odontología.

El Congreso Internacional Dental Spaghetti se organiza en Cracovia desde el año 2001 y forma parte de Krakdent, una de las ferias para profesionales de la odontología más grande e importante que se celebra en Polonia. La idea de la conferencia Dental Spaghetti surgió del profesor Jerzy Krupinski y el Dr. Maciej Zarow gracias a sus contactos internacionales y al interés por la odontología estética.

El correcto uso del hilo dental

Entre los buenos hábitos de higiene bucodental, hay que tener en cuenta uno que no está muy extendido: el uso del hilo dental. Se calcula que el 70% de la población no lo utiliza a pesar que es uno de los mejores aliados para luchar contra las enfermedades de las encías. El hilo dental, si se utiliza correctamente, ayuda a eliminar la placa y los restos de comida de lugares donde el cepillo dental no tiene acceso fácilmente: debajo de la encía y entre los dientes. Por eso, es importante que el uso del hilo dental forme parte de la higiene dental diaria.

El hilo dental no es difícil de utilizar pero es necesario conocer la técnica y los trucos para su correcta aplicación. Para la higiene dental diaria, basta con coger unos 40 cm de hilo y enrollarlo en los dedos medios de las dos manos. El hilo debe cogerse con el índice y el pulgar de cada mano, en tramos de unos 6 cm, para tensarlo y deslizarlo suavemente entre los dientes, frotando el  borde de cada pieza dental con el hilo, de arriba abajo. Es importante llegar lo más cerca posible de las encías sin golpearlas ni lesionar el tejido gingival. En cada diente, hay que ir usando nuevos tramos de hilo limpio. Una vez finalizado el recorrido por toda la dentadura, el enjuague final con colutorio ayudará a eliminar definitivamente la placa y los restos de alimentos de nuestra boca.

Lo ideal sería realizar esta operación cada vez que nos laváramos los dientes pero, en caso que no sea posible, por lo menos una vez al día hay que realizar una higiene bucodental

Cuida tus encías y tu corazón

Se calcula que la mitad de los españoles sufre, o sufrirá, algún tipo de enfermedad de las encías debido a la acumulación de sarro y placa bacteriana que pueden provocar una inflamación de las estructuras que rodean al diente. En su grado menos grave, esta inflamación es conocida como gingivitis. Los primeros síntomas que suelen aparecer son inflamación, enrojecimiento, hinchazón y sangrado de las encías al cepillarse los dientes. Si no se detecta a tiempo y sigue avanzando, la gingivitis puede derivar en una periodoncia que conlleva una retracción de la encía, un aumento de la sensibilidad dental, separación y movilidad de los dientes o mal aliento.

Además de los problemas de salud bucodental que la gingivitis o la periodoncia pueden provocar, existe una relación entre las enfermedades de las encías y las enfermedades cardiovasculares. Las bacterias que se acumulan alrededor de las encías son las responsables de la infección crónica asociada a la periodoncia. Estas bacterias, a su vez, pueden afectar a otros órganos, entre ellos el corazón. Las bacterias que se encuentran en las encías infectadas pueden desplazarse por todo el cuerpo una vez ya instaladas de manera permanente.

Las enfermedades de las encías y las afectaciones cardiovasculares tienen factores de riesgo que coinciden. El tabaco, el estrés, una diabetes mal controlada… son algunos de los causantes de ambas enfermedades. Un estilo de vida saludable (dieta equilibrada, deporte, no fumar…) y unos buenos hábitos de higiene bucodental nos ayudaran a prevenir estas dos dolencias que tienen muchos puntos en común. Cuidando y mejorando nuestra salud bucodental estamos también cuidando nuestra salud general.

Recomendaciones para mantener tus dientes blancos más tiempo

Un blanqueamiento dental es el tratamiento de estética dental más demandado por las personas que quieren aclarar el color de sus dientes y recuperar el color blanco original del esmalte que, con los años, se puede volver amarillento. Los resultados de un blanqueamiento dental no son para siempre pero si se realiza un buen mantenimiento, una buena higiene dental, y se toman algunas precauciones, sus efectos pueden durar mucho más tiempo.

Un blanqueamiento permite eliminar la mayoría de las manchas de los dientes. Estas manchas se producen por la acumulación de sarro y de restos de alimentos o sustancias como el café, el tabaco, el vino tinto o los pintalabios. Tras este tratamiento de estética dental, se puede recuperar el color color original de los dientes además de eliminar las manchas más superficiales. Pero los efectos del blanqueamiento dental, y su duración, estarán directamente relacionados con los hábitos de higiene bucodental de cada paciente. No hace falta recordar que para mantener nuestros dientes blancos, limpios y sanos es fundamental cepillarlos de 2 a 3 veces diarias y usar hilo dental y colutorio.

Es cierto que hay ciertos alimentos que tienen tendencia a manchar más los dientes. Son los que se deben evitar las 24 o 48 horas posteriores a un blanqueamiento dental. No sólo el café o el vino, sino también el chocolate, frutas de color y hortalizas como tomates y zanahorias. No se trata de prohibir su consumo, sino de no abusar de ellos. Además, es especialmente importante la higiene dental después de las comidas, sobre todo si se han ingerido alimentos que pueden manchar o dañar el esmalte dental.