Para tener una buena salud bucodental, uno de los hábitos más importantes es realizar una correcta higiene dental todos los días. En casa, debemos dedicar unos minutos al día a limpiar y cuidar nuestros dientes y encías para que se mantengan sanos por mucho tiempo. Los ideal es lavarnos los dientes después de cada comida, tres veces al día, pero si no es posible por lo menos debemos realizar la higiene dental por la mañana y, sobretodo, antes de ir a dormir.

Una higiene dental completa tiene tres etapas: el cepillado de los dientes, el uso del hilo dental y el enjuague con colutorio. El cepillado es fundamental para limpiar los dientes para que no queden restos de comida ni manchas en el esmalte. El hilo dental nos ayuda a eliminar la placa y los restos de comida de entre los dientes y en lugares donde el cepillo dental no tiene fácil acceso. Finalmente, el colutorio completa la higiene dental, proporcionando frescor y ayudándonos a eliminar la placa y a mantener el aliento fresco durante más tiempo.

El cepillado dental es una práctica muy extendida y cada vez más consolidada en nuestra sociedad. Pero, tanto el uso del hilo dental como el enjuagado final con colutorio, son pasos que mucha gente se salta por pereza, falta de tiempo o falta de hábito. Una correcta higiene bucodental nos ayudará a mantener nuestra boca sana, a prevenir enfermedades de las encías y a evitar la caries. Además, si por lo menos una vez al año acudimos al dentista a realizarnos una limpieza profesional y una revisión, tendremos muchas más garantías de que nuestra salud bucodental está en plena forma.

Entradas recomendadas